¿Alcanza para Jaguar?
Por Ricardo Pruneda, Ejecutivo Negocios del Instituto 3IE.
En más de alguna oportunidad se ha calificado a los chilenos como los “Jaguares de Latinoamérica”, esto a raíz verosímilmente de los buenos indicadores macroeconómicos en comparación con nuestros vecinos e, incluso, con algunos países desarrollados. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo en materia de Innovación. Sólo el 6,5% de las exportaciones de Chile corresponden a tecnología, cifra que dista bastante del 22% de Irlanda o el 14,43% de Israel. Un segundo indicador a considerar son las patentes solicitadas por cada millón de habitantes, donde Chile tiene 22 solicitudes en desmedro de países como Japón, Estados Unidos, Australia, Finlandia, Nueva Zelanda y Suecia, que, en promedio, están en torno a las 350 solicitudes anuales por cada millón de habitantes. Podemos ver, además, que el gasto en Investigación y Desarrollo en Chile gira en torno al 0,7% del PIB (público y privado), siendo que en países como Japón, Suecia Y Finlandia, el gasto rueda en torno al 3,5%. Vemos además las diferencias de magnitudes en indicadores como el número de investigadores y artículos científicos publicados por millón de habitantes.
La conclusión es que Chile se encuentra rezagado en Innovación y Tecnología. Ahora, la pregunta es por qué ocurre esto y qué se debe hacer. Un camino es, por un lado, mejorar la educación y formar capital humano que esté preparado para gestionar la innovación y las nuevas tecnologías, en esto se ha avanzado mucho con los Programas de Gobierno a través de CONICYT de fortalecimiento del capital humano con las diferentes becas de estudio en programas de magister y doctorados alrededor del mundo, como también las 2.000 becas de Ingles de CORFO, destinadas a jóvenes ligados a la industria de las TIC. Lo otro es fomentar la cooperación entre instituciones., y es aquí donde están los desafíos pendientes, específicamente en la aprobación y tramitación del proyecto del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), que, entre otras cosas, busca vigorizar el sistema de innovación y mejorar las relaciones de cooperación entre gobierno, universidades, banca e industria privada y organizaciones internacionales.
El FIC se viene gestionando desde el año 2004 y con algunas indicaciones presentadas por el ejecutivo en el 2007, y es de esperar, además, que la clara definición de cuáles serán los montos como distribución de los recursos provenientes del impuesto específico a la actividad minera en las diferentes regiones, no sea una traba para la aprobación de esta ley tan esperada.



